Mis sueños no están vacíos como mi conciencia parece estarlo.

Mis sueños no están vacíos como mi conciencia parece estarlo.
Tu fuiste el rayo que iluminó mi tormenta.

jueves, 25 de febrero de 2010

Me gusta salir a pasear.
Recuerdo tardes en las que me pasaba horas y horas sentada en un banco sin hacer nada, solo escuchaba el viento.
Veía desde el marrón banco, hombres que paseaban charlando sobre el tiempo, sobre cómo sus vidas habían cambiado en un abrir y cerrar de ojos o sobre las obras que había encontrado mientras paseaban.
Mujeres vestidas con pieles y joyas, enfrentándose unas a las otras para aparentar lo
que no son, inventándose sus propias vidas maquillándolas para que en realidad no descubran que habían estado al borde de la pobreza.
Madres con sus cochecitos y con sus otros hijos revoloteando alrededor de ella, mandándoles a jugar a otro sitio para que no despierten al hermanito pequeño, acercándose a un banco cerca del mío para sentarse y descansar.
Los niños... tan inocentes. Disfrutan hasta de una pequeña hoja que se ha elevado por el viento, se ríen por ver como un perro se está mordiendo su propia cola, lloran al ver que otro niño les quita la pala para jugar en la arena.
Y yo... me siento tan vacía y sola al ver toda esta hermosura ¿Cuántos sentimientos estoy viendo en tan solo unos minutos?

Celos... Ira... Melancolía... Amor... Frustración... Tristeza...

Que bellos sentimientos, tan puros, tan vivos, tan sabios... quisiera aprender de toda esta gente que me rodea, aprender lo dura que ha sido la vida para esas personas desafortunadas, el placer de llevar dentro de ti esa maravillosa vida que das al cabo de los nueve meses, esa pura inocencia que solo tenemos cuando somos niños aunque... ¿quien dice que aun no lo seamos? ¿qué es el madurar? ¿cumplir años, tener un trabajo y tener hijos?

Yo no lo se... porque a pesar de tener 43 años sigo siendo un niño.

























-¿Estrellas? Mami ¿qué son las estrellas?
-Mira el cielo cariño ¿qué ves?
-Pues... puntitos brillantes.
-Eso son las estrellas.
-¿Y cómo han llegado hasta allí? ¿Han volado hasta ese techo?
-No cariño. Las estrellas nacen cada día ¿sabes por qué?
-No mami.

-Las estrellas son las ilusiones de los niños y como hay millones y millones de niños en el mundo el cielo siempre está plagado de estrellas.
-¡Mira mami! esa estrella acaba de apagarse...
-Eso es porque se ha hecho realidad la ilusión de un niño.

-¿Pues sabes que mami? Yo tendré muchas ilusiones para que el cielo siempre este lleno de estrellas.
-Muy bien hijo.
-¿Tú tienes ilusiones mami?

-Claro que sí.
-¿Y los de la gente vieja también son estrellas?
-Sí.

-¿Cuál es tu ilusión?
-Mi ilusión era tener al hijo más maravilloso de todos, y lo tengo justo a mi lado.
-Te quiero mami.
-Y yo a ti hijo mío.
























La historia la continuare mañana ^^
































Srta. Crysta

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