La pequeña bailarina corría sin mirar atrás, estaba asustada pero más que eso deseaba desaparecer.
-"Mentiroso... mentiroso... ¡¡MENTIROSO!!..."
Ella estaba dolida por las palabras que acababa de escuchar... pero deseaba tanto volverlas a escuchar. No podía olvidar la primera vez que se lo dijo, el tono en que se lo dijo, la mirada clavada en ella, sus manos aferradas en las suyas, su aliento en sus mejillas...
FLASHBACK
Aquella mañana se levantó con un mal presentimiento. Fue al lavabo para asearse y luego se vistió con la ropa que había preparado la noche anterior. Cuando bajo de su habitación, vio que una compañera se acercaba a ella.
-¿Que te pasaba esta noche?
-¿Que-que me pasaba?
-Sí. Gritabas en sueños, le decías a alguien que no se fuera no se...
-Pues no... recuerdo nada.
-Bueno, lo importante es que estés bien y solo haya sido eso, un sueño.
-Sí. Vamos a desayunar.
Las dos se marcharon de allí. De camino, su compañera le estaba contando sobre la magnífica cita que tuvo el día anterior y lo bien que besaba su nuevo. Pero ella no podía quitarse de la cabeza aquel sueño ¿qué significado tendría?
Todo el comedor era inundado por un murmullo de voces y miradas por doquier y ella se sintió acechada por esos murmullos y voces. Sin darse cuenta, giro sobre sus talones y corrió lejos de allí. Ella no sabía que una mirada la había visto llegar, había visto su reacción y había salido tras ella.
Paró en la entrada de un bosque y se sentó bajo la copa de uno. Desde allí se podía percibir el dulce susurro de la brisa acariciando las hojas de los árboles y como estos suplicaban que los arrullaran. Apoyó la cabeza en el duro tronco, cerró los ojos y se dejó llevar por la fascinante sensación de tranquilidad... pero alguien la interrumpió.
-¿Que hace aquí?
-Yo... necesitaba tomar el aire -dijo la muchacha ruborizada jugando con sus manos nerviosamente.
-¿Se encuentra bien?
-Sí... es solo que me faltaba aire... Gracias por preocuparse.
-A la pequeña bailarina le faltaba aire -dijo él hombre sentándose a su lado haciendo que ella se pusiera aun más nerviosa -eso se debe a que no para de bailar, debería descansar de vez en cuando.
-Es que no puedo estar quieta.
-Lo sé -dijo el hombre apartando unos mechones rebeldes de la frente de la muchacha. Al notar como sus manos acariciaban su frente se tensó -¿le ha molestado?
-¡No! para nada... me gusta que haga... eso...
-¿Que le acaricie? -preguntó el hombre y ella asintió avergonzada -y a mí me gusta acariciarle.
Los ojos negros de él se encontraron con los dóciles castaños de ella. Él, lentamente, acercó su mano a la mejilla de ella. Esta envolvió con sus manos las de él para besarlas. Él se libero de las manos de ella para cogerlas él, para acercar su cara a la de la joven, para notar los alientos en ambas caras...
-¿No se arrepentirá mi pequeña bailarina?
-No... Hace mucho tiempo que deseaba que llegara este momento...
Y dicho esto, el hombre junto delicadamente sus labios con los de ella. Sus manos aferradas a las de ella, las dejo ir para coger su cabeza y atraerla más hacía él. Ella le abrazo por la espalda, no quería que aquel mágico momento acabara...
Él se separo de ella y mirándole a los ojos le dijo las palabras más dulces que jamás había escuchado:
-Te amo.
FIN DEL FLASHBACK
-Eres un... eres un... ¡¡MENTIROSO!! ¡¡PERO PORQUE TENGO QUE AMARTE COMO LO HAGO!!
Srta. Crysta
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